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Qué hace y para quién

EMA Well es la aplicación de autocuidado del ecosistema EMA Health. A diferencia del resto de los productos —que son institucionales y B2B— Well es B2C: el usuario es la persona que cuida su propia salud, no el médico ni el laboratorio que la atienden. La promesa del producto es simple de enunciar y difícil de ejecutar: que cualquier adulto pueda registrar lo que realmente hizo en menos de un minuto al día, recibir feedback automatizado útil, y ser dueño literal del formato clínico de sus datos desde el primer registro.

EMA Well se diseñó para adultos que cuidan su salud integral y quieren un tracker simple sin jerga clínica. Es B2C, sin segmentación etaria estricta, distribuido por la web en well.emahealth.io y como PWA instalable. El tono del producto es empático y directo, ni paternalista ni gamificado al punto de parecer un videojuego. Los pilares de salud que el usuario puede trackear se eligen entre seis curados (Ejercicio, Mindfulness, Relaciones, Proyecto, Finanzas, Bienestar) más opciones generadas por IA en el plan Pro.

Por diseño, Well opera cross-país sin parametrización regulatoria adicional: como no participa de flujos clínicos institucionales —no factura electrónicamente, no reporta al MINSAL ni equivalentes, no toca catálogos GES ni ENO— las leyes que sí aplican son las de protección de datos personales del país de residencia del usuario (en Chile la Ley 21.719, en Brasil LGPD, en Estados Unidos HIPAA, en Europa GDPR). El producto las cumple en bloque manteniendo los datos en un proyecto Supabase aislado del resto del ecosistema.

El espacio entre las apps de hábitos genéricas y los tableros clínicos profesionales tiene un hueco que ningún producto cubre bien. Las apps de hábitos genéricas tienden a ser complejas —pidiendo demasiada granularidad cuando uno solo quiere marcar que caminó treinta minutos— o gamificadas en exceso, con badges, niveles y currency virtual que distraen del objetivo real de generar consistencia. Los tableros clínicos, por su parte, están pensados para que un profesional revise pacientes, no para que una persona revise su propia evolución. Y sus datos, cuando existen, están encerrados en formatos propietarios que no se exportan ni se comparten con un médico tratante sin meses de gestión.

EMA Well se ubica en ese intermedio. La premisa es que un check-in diario debería tomar menos de sesenta segundos, que el feedback automático debería ser útil sin pretender ser un coach humano, y que los datos deberían vivir en formato FHIR desde el momento cero —no como una conversión post-hoc— para que el usuario pueda compartirlos con cualquier sistema clínico interoperable cuando le convenga.

Tres principios sostienen la propuesta. El primero es la asimetría de fricción: completar un check-in en menos de sesenta segundos es un compromiso explícito de UX, no una aspiración vaga, y todas las decisiones de diseño se ordenan a su servicio. La pantalla de check-in muestra los pilares activos como tarjetas tocables, los sliders de energía y mood ocupan dos pasos cortos, y la nota de impulso es opcional. La asimetría queda clara cuando se compara con apps que exigen sesiones de cinco a quince minutos.

El segundo principio es la propiedad real de los datos. Cada check-in genera un conjunto de Observation FHIR canónicas con códigos LOINC en el momento del submit, no como exportación posterior. Los códigos LOINC son globales y vienen en inglés según los emite el organismo emisor; Well los presenta con display localizado al idioma del usuario, lo que permite que un médico chileno y uno brasileño vean lo mismo en su idioma operativo mientras los recursos almacenados son idénticos. La exportación está disponible como Bundle FHIR descargable en el plan Pro.

El tercer principio es la gamificación sin toxicidad. La racha se calcula sobre lo que realmente se hizo, los achievements se desbloquean por progreso real (no por interacción artificial con la app), y existe un programa estructurado de doce semanas dividido en tres fases que da arco a los primeros tres meses sin volver al producto un compromiso indefinido. La racha de Pro se puede proteger con un freeze mensual, lo que reconoce que la vida tiene días en los que registrar es imposible.

EMA Well opera como freemium con upgrade suave. La diferencia entre ambos planes está pensada para que Free sea genuinamente útil —no una versión inutilizada del producto— mientras que Pro agrega las piezas que requieren cómputo más caro (Claude para sugerencias personalizadas) o flexibilidad mayor (pilares ilimitados, freeze de racha):

FreePro
Pilares activosHasta 4Ilimitados
Set de pilaresBase curadoBase más custom generados con IA
Racha y achievements
Programa de doce semanas
Onboarding personalizado3 preguntas5 a 8 preguntas con Claude
Sugerencias diarias generadas con IANo
Freeze de rachaNoUna al mes
Coaching EMINo
Export FHIRNo

El precio del plan Pro es de USD 4,99 mensuales o USD 49,99 anuales, con la versión anual ofreciendo dos meses gratis. La diferencia entre planes vive en subscriptions.tier y se aplica en runtime contra los endpoints sensibles: si Free intenta crear un quinto pilar o exportar a FHIR, el endpoint responde con 402 (Payment Required) y el frontend muestra el modal de upgrade.

La versión actual cubre el ciclo completo del producto B2C: ocho sprints de desarrollo cerrados, ochenta y dos features implementadas, integración con Stripe para suscripciones, generación nativa de Observations FHIR, programa de doce semanas operativo, sistema de achievements y métricas de retención agregadas expuestas a EMA Vault para análisis interno.

Well no pretende reemplazar ni complementar la atención médica. No diagnostica, no recomienda tratamientos y no comparte datos con clínicas automáticamente: la exportación FHIR es del usuario hacia donde el usuario decida. Tampoco incluye comunidad, foros ni funcionalidad social: es deliberadamente individual. La integración con dispositivos wearable (Apple Health, Google Fit, Garmin) es objetivo de roadmap; hoy los datos vienen exclusivamente del check-in manual.